Después de hacer su tarea, Andrés fue invitado por sus primos a jugar fútbol en una cancha cercana, allí se les unieron mas vecinos. Ángela se quedo al lado de la cancha viéndolos jugar, pero no estuvo sola mucho tiempo. Mientras Andrés se preparaba para cabecear un corner, llego una amiga de Ángela a saludarla. Era un poco mas baja que Andrés, delgada, de cabello corto rubio, de piel bronceada y de ojos de un color café tan oscuro que parecían negros. Sin percatarse de su llegada, Andrés aprovecho su estatura para conectar un cabezazo certero y convertir un gol, su celebración no fue mas allá de levantar su mano derecha, en la cual tenia su muñequera.
- ¿Quien es el de la muñequera? - Pregunto la Rubia a Ángela
- Mi primo - respondió Ángela, un tanto sorprendida porque lo primero que había notado su amiga era "el famoso trapo" - Viene de Bogotá.
- De razón no se me hacia conocido.
Luego de secarse el sudor con su muñequera, Andrés vio a la rubia que estaba hablando con su prima.
- Quien es ella- Le pregunto Andrés a Julio Cesar
- Es una amiga de Ángela, están en el mismo colegio y vive a una cuadra de nuestro apartamento - Respondió con picardía
- ¿Y porque nunca la había visto?
- Debe ser porque el novio no la deja ni a sol ni a sombra.
- ¿Tiene Novio?
- Si... pero ni te metás ahí, es un tipo con carro y tiene fama de pandillero, de un puñetazo te puede dejar comiendo chueco, ¿oís?
Ante la advertencia de su primo, Andrés prefirió seguir jugando. Cuando empezó a oscurecer dieron por terminado su juego, Andrés, su primo y un par de vecinos mas salieron a encontrarse con Ángela, quien aun hablaba con su amiga.
- Margarita, te presento a mi primo Andrés
- Hola Andrés, venís de Bogota, cierto?- Dijo la rubia
- Si, solo me queda una semana aquí, así que me toca aprovecharla al máximo
Se fueron caminando todos a la cuadra, Andrés y Margarita se fueron hablando todo el camino. La conversación fue tan amena, que incluso se quedaron hablando un rato al frente del edificio donde ella vivía, ella le señaló su apartamento. De una de sus habitaciones se veía colgada una guitarra.
- ¿Tocas guitarra?, pregunto Andrés.
- No, ese es el cuarto de mi hermano, el si la toca. ¿Tú tocas?
- Si, es mi pasatiempo favorito. En el colegio...
- ¡Margarita!- interrumpió una voz que venia del apartamento de la rubia. Te llama Mauricio
- Ahí voy!... - Grito Margarita- .Es mi novio, fue un placer haber hablado contigo Andrés
- Igualmente, ¿te parece si nos vemos mañana en la noche?.
- Claro, me timbras por ahí a las 8 ¿ok?
Andrés se fue contento, pero con el nombre de Mauricio dándole vueltas en la cabeza.
Al otro día Andrés cumplió su cita, salieron a un centro comercial cercano hablaron muchísimo y empezaron a ver que entre los dos había algo de química. Volvieron a salir los dos siguientes días, la pasaron muy bien y nunca tocaron el tema del novio. Cuando terminaban su tercera cita, Andrés y Margarita se quedaron hablando afuera del edificio de la rubia.
- Si te bajo la guitarra de mi hermano me tocas una canción
- Si claro... bájala
Cuando tenía la guitarra en la mano, Andrés aun no sabia que canción tocar, luego de cavilar un poco Dijo.
- Bueno, hay una canción que me acuerda de ti, desde el momento en que te conocí.
Como es trigueña tu piel
Tu corazón sonriente
Como tu boca candente
Así te quiero mujer
Y hay en tus ojos negros, junto al sol
Lo alegre en tu sonrisa
Y tu pelo en la brisa, de oro
Mi sueño trenzó, te quiero
-Olo le lo lai, cantó margarita haciendo coro con Andrés
Por ti yo soñé mi amor
Olo Le Lo Lai
Me paso el día pensando
Olo Le Lo Lai
Y por la noche soñando
De ahí en adelante cantaron juntos
Que de tus ojos le hablo a tu boca
Y a tu boca le hice sentir
Lo que guardaba aquí en mi pecho
Y sólo despertó por ti
En tu pelo tejí mil sueños
Y en tu aliento sembré un clavel
En tu cuerpo hice mi cobija
Y mi sábana fue tu piel, te quiero
Andrés paro repentinamente de tocar, y se quedaron viendo uno al otro.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados