En cuanto Andrés regreso al colegio, comenzó a contarles a sus amigos sus aventuras en Cali, haciendo énfasis en la muñequera de la suerte y en Margarita. Oscar y Fernando también contaron sus vivencias en las vacaciones, pero el relato de Andrés era el que mas atrajo la atención. Durante la bienvenida el padre rector tomó el micrófono y dio un anuncio sorpresivo a todo el alumnado

- Muchachos, en Octubre se va a realizar la Primera Olimpiada Nacional de Integración Agustiniana Con sede en nuestro colegio. Van a participar los 3 colegios de Bogotá, es decir, el Agustiniano Suba, el Agustiniano del Centro y Nosotros
- Agustiniano de Suba?, le pregunto Andrés a Oscar
- Yo tampoco sabia que existía - replicó Fernando.
- el de Medellín -Prosiguió el padre rector -, el de Bucaramanga y el de Palmira.
- ¿Palmira?, pregunto Andrés a Fernando. Yo estuve allá y no vi ningún Agustiniano
- Para los que no saben - Dijo el padre- Los colegios de Medellín, Suba y Palmira son Mixtos

El regocijo y la algarabía se tomaron el patio del colegio, el hecho que fueran a llegar a Bogotá niñas de Palmira y Medellín, alborotó las hormonas de todos los adolescentes y preadolescentes del plantel, pues las mujeres de esas 2 ciudades tenían fama de ser muy bonitas

Entre tanto, el ambiente en la cuadra estaba muy silencioso, nadie salía, nadie jugaba y nadie iba a timbrar en la casa de Andrés quien extrañado timbró en la casa de sus amigas, pero ellas no salían o, en el mejor de los casos, un familiar salía diciendo que no estaban. 2 semanas después, Andrés jugaba su tradicional partido de futbol con Alex y vio pasar a Paulina, "hola Paulina" dijo en voz alta pero ella no lo volteo a ver; repitió el saludo pero más fuerte asegurándose que ella escuchara pero siguió su camino ignorándolo, el tercer saludo salió con un grito desesperado e iracundo, pero Juana siguió su camino ignorando a Andrés. Lo peor sucedió 2 días después. Andrés fue a comprar la leche a la hora en que la niña de la esquina y Pilar llegaban del colegio (estudiaban en la jornada de la tarde) y vio a esta ultima a lo lejos, aligeró el paso para encontrarse con ella, le dijo "Hola Pilar" pero su saludo provocó el mismo efecto, es decir, ella siguió derecho sin siquiera voltear a ver a Andrés. Era imposible conocer la causa de la indiferencia de las niñas de la cuadra hacia Andrés, aunque no se necesita ser adivino para saber quien la provocó

Al otro día, en el recreo, Andrés le contó a sus amigos lo que estaba sucediendo con sus "amigas".
- Eso esta muy raro, dijo Oscar
- Es que en un mes no cambia la gente así - Contesto Andrés
- Asi será lo que dijo el tipo ese de usted para que ninguna le quiera dirigir la palabra
- Y como averiguo?
- Por ahora le va a tocar quedarse en la ignorancia...
- O le digo a mis amigos que le den su paliza, interrumpió Fernando, dejando ver que sus amigos de cuadra no eran muy recomendables
- Vea Andrés - dijo Oscar ignorando las palabras de Fernando -Mientras tanto le recomiendo que aplique la táctica de la canción de Pastor López

Golpe con golpe yo pago
Beso con beso devuelvo
Esa es la ley del amor,
Que yo aprendí, que yo aprendí.

- O sea que las ignore a ver quien cede primero
- Aja, y cuando cedan usted no va dejar que se vuelvan a ir.

Y Así lo hizo Andrés. Durante un mes no volvió a saludar a nadie en su cuadra, se aisló. Solo veía por la ventana como todas jugaban alrededor de Hugo, pero tal vez lo que más le dolía era que Pilar se veía feliz con él y que disfrutaban hasta el hecho de jugar a la cuerda, ellos la movían y Juana, Alicia, Angélica y Paulina la saltaban. "Las manos de Hugo y Pilar están unidas por una cuerda" pensaba Andrés en silencio y con profundo dolor mientras los veía divertirse desde su ventana.

Desesperado y al ver que no estaba surtiendo el efecto deseado, Andrés decidió abandonar el plan "Golpe con Golpe" y comenzar a arreglar las cosas a su manera. Solo estaba esperando el momento de encontrarse otra vez frente a frente con Pilar, lo cual sucedió antes de lo pensado...